Barrio judío de Granada: qué ver en el Realejo

Durante varios siglos, Granada fue símbolo de convivencia de las tres religiones. Con la dinastía nazarí en el Albaicín, a los pies del cerro, estaba el barrio judío, conocido hoy como el Realejo. En esta zona, situado en pleno centro de la Granada actual, la población judía vivía en paz, desarrollando su cultura con total normalidad y, por supuesto, dejando huella en nuestra ciudad. Es curioso que esa huella tenga más que ver con el espíritu del barrio que con la arquitectura en sí, porque lo que verás será un lugar lleno de edificios cristianos y musulmanes con mucha actividad comercial y económica.

Cómo llegar al Realejo

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Antes de comenzar a contaros cuáles son los sitios históricos imprescindibles del barrio, tenemos que recomendarte que hagas esta excursión por Granada a pie. Como todos los lugares históricos, está lleno de callejuelas que esconden tesoros que pasarían desapercibidos si te decides por otro tipo de movilidad.

Además, para llegar hasta allí tienes un estupendo servicio de transporte público. Para ello, te recomendamos que recurras a los autobuses que van al centro: 33, S2, C5, C30, C31, C32, C34 o C35. En cualquier caso, aquí te dejamos la web Movilidad Granada, para que puedas consultar lo que necesites. También puedes hacer una excursión guiada con CICERONE, para que nuestros guías os expliquen su historia en un ambiente íntimo, personal en la visita privada a los lugares de Isabel la Católica en Granada

Por otra parte, si has hecho una visita a la Alhambra, también puedes bajar caminando por los cármenes, hasta llegar a uno de los lugares más icónicos del barrio: el Campo del Príncipe, del que te hablaremos también aquí y del que mana una enorme cantidad de leyendas. Pero aún no te contaremos por qué, ¿podrás esperar?

Qué ver en el Realejo

Casa de los tiros

Está en la calle Pavaneras. Actualmente es un museo, pero originariamente era un caserón construido en la primera mitad del siglo XVI. Se llama la “Casa de los tiros” porque entre las almenas, destacan unos cañones que servían para proteger el barrio de los alfareros. No olvidemos que la cultura judía es eminentemente comerciante, por lo que no es de extrañar que allí donde ellos hayan estado, el comercio y la artesanía sea fundamental.

De ese edificio defensivo, solo se conserva esa torre de cañones, en torno a la cual se ha ido construyendo con el paso de los años. De hecho, el edificio, tal y como lo vemos hoy, perteneció al Marqués de Campotejar ya a principios del siglo XX. Ha sido sede de la oficina de turismo, pero hoy es un museo sobre la historia de Granada.

Cuarto Real o Cuarto Real de Santo Domingo

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¿Creerías que con ese nombre es una construcción musulmana? Se trata de una casa típica andalusí situada en la muralla que rodeaba al Realejo. Más tarde, cuando los Reyes Católicos entraron en la ciudad, se lo cedieron a los dominicos. Estos lo usaron como convento para dicha orden religiosa. Es muy curioso entrar en un edificio con una arquitectura similar a la que vemos en la zona residencial de la Alhambra usado como convento de una congregación cristiana. Te prometemos que te sorprenderá. Lo encontrarás en la Calle Varela.

La Iglesia de Santo Domingo

Frente a la Iglesia, llama la atención una escultura de Fray Luis de Granada, un escritor del siglo XVI que entronca con la literatura mística de su época. Por entonces, muchos eclesiásticos pedían a las autoridades y a los reyes volver a la vida sencilla y alejarse de las ambiciones del mundo terrenal. Esta filosofía está muy en consonancia con la Iglesia de Santo Domingo del barrio judío de Granada, ya que la fachada brilla por su sencillez, al contrario que el templo del que os hablaremos abajo, ¿no os maravilla tanto contraste?

Iglesia Imperial de San Matías

De nuevo, tenemos un edificio musulmán reconstruido y reutilizado para el culto católico. Cuando el Rey Carlos V, nieto de Isabel la Católica, pasó su luna de miel en la Alhambra, su esposa se quedó prendada de Granada. Así, Además de construir un palacio para que pudiera pasar largas temporadas en la ciudad, también ordenó construir la Iglesia Imperial de San Matías sobre una antigua mezquita. Es un perfecto ejemplo de la arquitectura barroca. La puedes encontrar en la calle San Matías.

Museo sefardí de Granada

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A cinco minutos, caminando, te encontrarás con uno de los lugares más emocionantes de la judería granadina: El museo sefardí de Granada en la Cuesta Berrocal. Decimos que es de los más conmovedores porque está dedicado a recordar a la comunidad judía sefardí o sefardita, una comunidad autóctona. Tanto es así que el idioma sefardí guarda muchas similitudes con el castellano, además de tener una gran influencia árabe, por ejemplo, en su música. En este museo, podrás encontrar objetos y vestigios de una cultura asentada también en Granada hasta su expulsión.

Campo del Príncipe

El campo del Príncipe es una zona en sí misma. Para disfrutarlo, tendrás que subir alguna que otra cuesta, pero te encontrarás con una maravilla que te provocará casi perplejidad. Se trata del Carmen de la Fundación Rodríguez-Acosta, el llamado Carmen blanco. Un Carmen es una casa residencial, donde arquitectura, agua y naturaleza se funden. Es típica del Albaicín alto y bajo. Pues bien, el pintor Rodríguez-Acosta diseñó su Carmen para que fuera la réplica de un cuadro muy intrigante, La Isla de los muertos, de un pintor alemán. Pero la cosa no acaba aquí, ¡Debajo del Campo del príncipe había un cementerio! Desde luego, hay cosas que parecen destinadas a ser.

Además de ver esta muestra de las culturas del Realejo de Granada, también disfrutaréis de otro de nuestros monumentos por excelencia: las tapas. El Realejo es un barrio perfecto para tomar tapas tradicionales, así como otras más vinculadas a la cocina alternativa, precisamente por ese aire innovador que el barrio sigue teniendo. En CICERONE somos muy aficionados a tapear por allí y a mezclarnos en ese ambiente tan particular. Incluso, podrás encontrar la obra de uno de nuestros artistas actuales más exitosos: el Niño de las Pinturas, un grafitero que ha conseguido un gran prestigio internacional y al que la propia Granada le ha pedido que embellezca alguna de sus calles, ¿no te parece un barrio interesantísimo?