Washington Irving y su huella en Granada

Washington Irving, famoso escritor que se enamoró de Granada cuando visitó la maravilla de la Alhambra, describió sus rincones y los de la ciudad de Granada como mágicos. Después compartió sus experiencias a través de su libro Cuentos de la Alhambra. El escritor americano debe su nombre a sus padres, que lo escogieron en honor al primer presidente de Estados Unidos, George Washington.

Washinton Irving y su carrera literaria

Irving empezó su carrera literaria como muchos otros autores americanos de esa época; escribiendo artículos para periódicos, pero luego siguiendo la tendencia de escribió pequeños relatos. Sin embargo como buen amante de la literatura que era persistió en su trabajo hasta conseguir crear obras de arte tan famosas como La leyenda de Sleepy Hollow, Rip Van Winkle o los famosos Cuentos de la Alhambra.

Alhambra habitación Washingotn Irving

Washington Irving en Granada

Durante la estancia de Washington Irving en Granada este se hospedó durante la mayor parte del tiempo en la Alhambra, cautivado por su encanto y la magia de sus edificios patios y fuentes decidió escribir con la Alhambra como escenario mágico para historias y leyendas. Placa Washington IrvingLa habitación en la que estuvo nuestro famoso escritor también se conoce como El prado, cerca de la sala de las dos hermanas. Como recuerdo de W. Irving se colocó una placa conmemorativa en ducha sala visible para todo visitante.

Washington Irving bosque de la AlhambraLa placa no es el único recuerdo que mantiene vivo el espíritu de este romántico, si paseamos por los bosques de la Alhambra podemos encontrarnos con una estatua del autor de dos metros de alto.

Además a los pies de la Alhambra encontramos un hotel que lleva su nombre. El hotel ha estado cerrado durante muchos años pero que ahora vuelve a estar abierto al público tras su cierre en 1999. Ha sido reformado y está tematizado e inspirado por su famosa obra de los cuentos de la Alhambra.

 

El príncipe Dolgoroukov, o Dolgorouki

El príncipe ruso que descubrió la Alhambra junto con Irving. En los pocos días que estuvieron en el monumento, Dolgoroukov encontró grafitis por todo el monumento y pensó en hacer algo al respecto. Para la mejor conservación del edificio, pero que los visitantes de la Alhambra pudieran dejar su firma sin dañar la Alhambra, el príncipe ruso donó el primer libro de firmas. Éste fue el primero 12 y contaba con 700 páginas, en ellos se han visto solo firmas, dibujos e incluso poemas como el de Zorrilla que más tarde publicó.

Aunque Dolgoroukov estuvo con Irving en la Alambra las relaciones diplomáticas con Rusia se debilitaron mientras que con Estados Unidos se fortalecieron. Esto dio pie a que el príncipe pasara a un segundo plano y no sea tan nombrado a día de hoy. Ahora empresarios del sector de turismo y un círculo de poetas granadinos intentan rescatarlo del olvido, con el cometido final de poder instaurar una placa como homenaje.

Washington Irving y su huella en Granada
Tagged on:     

Comments are closed.

×Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, mostrar vídeos, publicar en redes sociales y generar estadísticas sobre las visitas de nuestro sitio web. Al navegar o utilizar ciceronegranada.com, entendemos que aceptas nuestra política de cookies. Para saber cómo utilizamos las cookies y cómo puedes gestionarlas, lee nuestra política de cookies.