La cuesta de los Chinos de Granada

Una de las calles que más curiosidad e interés despierta entre los que vienen a visitar Granada es la cuesta de los Chinos. Se trata de uno de los accesos peatonales al recinto monumental de la Alhambra y el Generalife, que comunica la colina de la Sabika, donde se alza la Fortaleza Roja, con el centro de Granada y el Albaicín, desde el Paseo de los Tristes. Su especial encanto radica en que, pese a estar enclavado justo en el epicentro de la historia, parece que el tiempo no haya pasado por ella. Caminar casi a solas entre sus arroyos, contemplando las murallas y dejándote encantar por los gorjeos de los pájaros, es todo un viaje al pasado de calma y silencio, en pleno corazón del monumento más visitado de España.

CuestadelosChinosBarranco_de_Aikibia

CuestadelosChinos4-300x199La cuesta de los tres nombres, ha sido popularmente conocida por los granadinos como Cuesta del Rey Chico, porque por aquí huyó Boabdil al Albaicín tras una revuelta palaciega, Cuesta de los Muertos, ya que era el antiguo camino al cementerio, o la más conocida, cuesta de los Chinos. Esta última denominación puede deberse al nombre que las pequeñas piedras reciben en Granada, ya que el tramo inicial estaba empedrado con pequeños cantos del cercano río y en granadino, eso son chinos. Otra versión algo más estrambótica dice que se debe también al recorrido que hacían los difuntos hasta su última morada en el camposanto. Como eran llevados a hombros, todo el que llegaba a lo más alto de la cuesta, estaba amarillo, bien por haber pasado a mejor vida, o bien por haber soportado el esfuerzo de subir al muerto por la empinada cuesta. Por eso lo de “cuesta de los Chinos”.

La cuesta recorre el antiguo Barranco de la Aikibía, un remanso de paz y sosiego que separa las colinas en las que se sitúan la Alhambra y el Generalife. Hasta bien entrado el siglo XX, cuando se construyó el actual puente que comunica la zona baja del Generalife y los pabellones de acceso, con la zona alta de la Medina alhambreña, no existía conexión directa entre Alhambra y la almunia de verano de los reyes nazaríes. Durante siglos, el paso natural entre ambos lugares se hacía atravesando la Cuesta de los Chinos.

CuestaChinosCaminoGeneralifeEste camino se inicia en el río Darro, cruzando el Puente del Aljibillo, y comienza a ascender por la colina entre algunas viviendas. Una vez en el barranco, a la derecha de la cuesta podemos encontrar los restos de un molino y las murallas de la Alhambra, mientras que a la izquierda se alzan, a bastante altura, los balates de las huertas del Generalife.

El camino nos deja unas espectacuuslares vistas de las Torres de la Alhambra, desde sus cimientos. Entre la vegetación y el agua de los arroyos, la Torre de las Damas del Partal, la del Qadí, o la de la Cautiva, se ven más imponentes y majestuosas que nunca. Antes de llegar a la mitad del recorrido, encontramos la Puerta de Hierro, que da acceso a un recinto de caballerizas y a la Puerta del Arrabal, bajo la Torre de los Picos. En época nazarí, era la salida original de los Palacios hacia el Generalife. Casi a la misma altura, pero en el lado izquierdo deCuestadelosChinos4-300x199 la cuesta, según se sube, comienza un callejón de origen nazarí cerrado con cancela que lleva hasta el mismo Palacio del Generalife, cruzando las huertas. Este camino, se encuentra en muy buen estado de conservación.

La Cuesta continúa bordeando la muralla, junto a un arroyo formado por las aguas sobrantes de riego, vertidas desde el recinto palaciego, hasta pasar por debajo del acueducto de entrada de la Acequia Real a la Alhambra y desembocar cerca de la Torre de los Siete Suelos, que era el acceso usual a la medina de la Alhambra, y por la que entraron las tropas cristianas tras la capitulación de la ciudad, encabezadas por la reina Isabel.