Dónde ver los mejores atardeceres de Granada

Una de las maravillas de Granada es su atardecer. Muchas de las personas que vienen a visitarnos se quedan impresionadas con él. Otras, incluso, nos visitan y buscan los mejores lugares para ver nuestra puesta de Sol. Muchas celebridades destacan su belleza al descubrirlo y siempre está en las nominaciones a mejor atardecer del mundo en publicaciones y plataformas especializadas, como Niumba, un portal de reservas de alquileres vacacionales gestionado por Trip Advisor. Tanto expertos como viajeros están de acuerdo en que tenemos un atardecer único, pero, tal vez te preguntas “¿desde dónde se ve mejor la puesta de sol en Granada?” Sigue con nosotros y lo descubrirás.

Dónde ver el atardecer en Granada

Mirador de San Nicolás

Es imposible hablar de atardeceres en Granada sin mencionar el Mirador de San Nicolás. Situado en el Albaicín, podrás ver la Alhambra con la ciudad de Granada a sus pies. Además, suele haber músicos flamencos tocando en directo, por lo que podrás disfrutar del espectáculo natural con una banda sonora muy especial. Además, al tratarse de un lugar tan popular, tendrás la oportunidad de charlar con otros viajeros que vienen de todas las partes del mundo.

Por otra parte, encontrarás puestos de artesanía donde comprar un bello recuerdo. Estos artesanos forman parte de asociaciones que tienen el objetivo de preservar la tradición granadina  en la elaboración de joyas, ropa y complementos.

Por último, junto al Mirador de San Nicolás también hay una mezquita que contribuye a la creación de ese misticismo que se apodera de la zona cuando el Sol comienza a despedirse de nosotros.

La Silla del Moro

Patronato de la Alhambra

Si el nombre “la Silla del Moro” te resulta inspirador, piensa que, además, está ubicado en el Cerro del Sol. Está justo en el lado opuesto al Mirador del San Nicolás, de forma que verás el atardecer de Granada desde la otra cara del complejo monumental. La Silla del Moro es una construcción que servía para proteger el Generalife y los jardines de la Alhambra. De hecho, cuenta la leyenda que el último rey nazarí, Boabdil, se refugió allí durante una de las revueltas que vivió la ciudad durante su mandato. Desde aquel lugar, veía todo lo que iba sucediendo e iba tomando decisiones para sofocarla. Si lo piensas bien, en un mundo sin coches, sin tráfico, es más que probable que el rey musulmán escuchara el barullo de la revuelta. Detente en ello y será tu imaginación la que te transporte a ese momento. Sentirás la energía de la gente y el aliento de Boabdil mientras observaba y pensaba

La Placeta de Liñán

Ideal

¿Has estado alguna vez en el Torre de la Vela, la torre más alta de la Alhambra?  Ver Granada desde allí es impresionante. La Placeta de Liñán también te da la oportunidad de ver la caída del Sol sobre toda Granada. Tiene la ventaja de que suele estar libre de turistas, por lo que, si buscas ubicaciones más silenciosas y tranquilas, esta es un de las mejores opciones. Además, ofrece otra ventaja: puedes ver la vida del Albaicín por dentro. Te darás cuenta de que se trata de un estilo de vida más comunal que el que suele darse en el resto.

La “Vereda de Enmedio”

La “Vereda de Enmedio” recibe este nombre porque es una especie de circunvalación que sirve para unir el Sacromonte y el Albaicín. Desde allí, volverás a ver nuestra maravillosa puesta de Sol matizada con los colores de la Alhambra. Además, si quieres continuar la noche con un buen espectáculo flamenco, tienes al lado las famosas zambras del Sacromonte: los palacios del flamenco en Granada. En ellas, nació una música que se ha convertido en un símbolo de la cultura española y que es el producto del mestizaje entre la cultura árabe, judía, gitana y castellana.

Puente del Genil

Caminando Granada

El Genil es uno de los dos ríos que atraviesa Granada. El Puente del Genil o Puente Romano está en plena ciudad, ¿habrías imaginado que podrías podrías disfrutar el atardecer de Granada en el centro? Gracias al río, Granada se abre hacia Sierra Nevada. La vista es espectacular y, en esta ocasión, la banda sonora será la del fluir del agua, aunque es bastante probable que también haya músicos callejeros que amenicen la caída del sol tras las montañas. Todo ello sobre un puente declarado de Interés Cultural en 2007 por la Unesco. A pesar de haber sido construida en la última etapa de Al-Andalus, las crecidas del río hicieron necesaria su reconstrucción en distintas épocas, cada una bajo el dominio de una tendencia artística diferente.

Carrera del Darro y Paseo de los tristes

La Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes son, sin duda, sitios que tienes que visitar si vienes a Granada.  Aunque es un lugar muy turístico, también te cruzarás a muchos granadinos paseando, ya que es uno de los lugares que más amamos. Además de su belleza, de que también desde allí puedes ver la Alhambra, tiene un ambiente muy especial. Los olores, el río, la naturaleza de la montaña, los edificios históricos y sus leyendas, el color, la música callejera, los pintores… son factores que convierten a esta zona en verdadero deleite para los sentidos. Todo esto llega a su plenitud durante el atardecer: te sentirás en el centro mismo de belleza.

Los astrónomos de la Antigüedad creían que el movimiento de las estrellas y los planetas se traducía en música. De esta manera, el Universo estaría lleno de un sonido armónico cuya belleza era inigualable. Hoy sabemos que esto no es así. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: la naturaleza sigue conmoviéndonos. A lo largo de la historia, las distintas civilizaciones y culturas han sabido aprovechar esa belleza para complementarla y crear paisajes únicos. Granada es el ejemplo ideal de cómo la obra de la naturaleza y la obra humanas pueden unirse para crear un paisaje perfecto, a la altura de todos los paraísos alguna vez imaginados.