Madrasa de los príncipes

El nombre de Madraza de los Príncipes viene dado porque en él había una madrasa escuela para la familia real, unida a un pequeño oratorio, que estaban juntos porque en la enseñanza islámica las ciencias profanas están unidas a las religiosas.

El oratorio estaba formado por una pequeña sala de oración (haram) cuadrada y un alminar a su lado, que podemos ver en un grabado de 1715, aunque ahora sólo quedan restos arqueológicos.

El acceso a esta zona se realizaba por la plaza de distribución adyacente a la Alcazaba, lugar donde tenía lugar a diario un pequeño zoco o mercado dentro de la Alhambra.

La entrada principal, tiene un banco para descabalgar adosado al muro exterior, y una entrada lateral de servicio que da paso a estancias secundarias y un retrete.

Por la puerta principal entramos al patio solado que tiene seis árboles en alcorques cuadrados, que se hallaron en la excavación. Alrededor del patio están las habitaciones de los miembros del gobierno (sura) y los maestros o alfaquíes de la corte.

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