Puerta de la Justicia

La Puerta de la Justicia, también es conocida como Puerta de la Explanada o bab al-Sari’a. Se llama “de la Explanada” en referencia a la que existía delante de ella antes de que se hicieran los caminos de las Alamedas.  Se protegió a mediados del siglo XVI con un gran cubo de artillería que lo protege en uno de sus ángulos.  

En dicho cubo de artillería se colocó en el siglo XX la placa conmemorativa que recuerda que la Alhambra fue nombrada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1984:

“El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha declarado a la Alhambra y Generalife como PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD en su sesión del dia 2 de Noviembre de 1984”

Esta puerta es una obra maestra de la ingeniería militar contrasta por su recia solidez y severa grandeza con la fragilidad de la Casa Real.

En la actualidad, se ha rehabilitado como un espacio cultural de referencia, haciendo funciones de caja de música y sala de lectura. Todos los sábados hay recitales de poesía y conciertos.

Es el acceso principal de la muralla meridional, erigida por Yusuf I en 1348, dentro de la imponente torre. Fue siempre uno de los principales accesos al recinto de la Alhambra y se caracteriza por ser durante mucho tiempo la única entrada al recinto amurallado de la Madina Al-Hamra.

El exterior está formado por un gran arco de herradura apuntado, con la mano de Fátima en la clave, que cobija un arco de igual diseño pero más pequeño, de entrada al interior de la puerta, en cuya clave está la llave símbolo del poder y propiedad de los sultanes nazaríes.

En los capiteles del arco pequeño hay una inscripción cursiva entre la que se cita la sahada o profesión de fe islámica: “No hay Dios sino Allah, y Mahoma es el enviado de Allah. No hay poder ni fuerza sino en Allah”

Interior de la Puerta de la JusticiaSobre el arco interior colocaron  los Reyes Católicos encima una imagen de la Virgen y el Niño en medio de un gran paño de azulejos vidriados.

La Puerta de la  Justicia y la defensa de la Alhambra

La Puerta de la Justicia tiene una estrategia defensiva muy sofisticada: Lo primero que uno precibe es la inclinación del camino hasta llegar a ella, es bastante acusada y no dejaría a los enemigos llegar rápido y descansados. En segundo lugar, ya en la puerta, entre ambos arcos hay un espacio libre o cielo abierto para proteger la puerta desde la terraza arrojando piedras y aceite hirviendo. Y por último, es una puerta de doble recodo que tampoco permitía a los enemigos entrar con rapidez. En el interior podemos ver los arcos con sus bancos de descanso de la guardia, y una estructura de madera en donde encajaban las altas lanzas.

El arco interior que da acceso a la medina, de herradura apuntado, tiene unos hermosos azulejos de cuerda seca con colores, con trama de sebka. En este espacio, tras la conquista se hizo una capilla con retablo.

La torre de la Justicia, de planta rectangular, está unida por uno de sus costados a la muralla de la ciudad aristocrática y fue la puerta más importante del monumento de la Alhambra desde el siglo XVI.

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