2020 será el mejor año para la Humanidad

2020 será el mejor año de la humanidad

Tenemos muchas razones para pensar que 2020 será mejor que 2019, aunque podemos resumirla en una: 2019 fue el mejor año para la humanidad. A pesar de las noticias alarmistas que leemos en los periódicos, estamos despidiendo un 2019 que ha traído, por ejemplo, la reducción de la desigualdad. También hemos avanzado en tecnología, de hecho, está siendo clave en el desarrollo de las zonas más desfavorecidas. Cosas como esta nos llevan a pensar que aquello de “feliz 2020” es más que un deseo razonable.

En 1931, Federico García Lorca inauguró la primera biblioteca pública de Fuentevaqueros  y habló de personas que “por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión”. En ese momento, la gran mayoría de la gente era analfabeta. Hoy el 90% de los adultos del mundo saben leer y escribir.

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Y esto es una gran noticia para todos, porque, como decía el poeta granadino, “donde hay ignorancia es muy fácil confundir el mal con el bien y la verdad con la mentira”. Así pues, hay motivos para pensar que tendremos un futuro más cargado de bien y de verdad.

Para favorecer el acceso al conocimiento, es necesario reducir los niveles de pobreza. Los datos muestran que estamos ganando la batalla, puesto que, en las últimas décadas, hemos pasado del 45% de pobreza extrema mundial al 10%.

En CICERONE, vemos todos los días cómo la gente está cada vez más interesada por entender el punto de vista de los otros y por comprender el origen de nuestras civilizaciones. El acceso a la cultura y al conocimiento está llamado a ser la palanca que mueva el mundo. Y ya lo está haciendo. Tenemos ingeniería y soluciones médicas capaces de tratar enfermedades y dolencias con una eficacia que habría sido impensable apenas hace unos años. Un ejemplo de esto es que la poliomielitis está a punto de desaparecer, gracias a iniciativas como la de Bill & Melinda Gates Foundation. Esta ha donado 76 millones de dólares en vacunas para convertir a Nigeria en un país libre de polio. También hemos desarrollado un alimento terapéutico, un concentrado de cacahuete con todos los nutrientes necesarios para que los niños que sufran desnutrición aguda se recuperen. Así, hemos pasado de una mortalidad infantil mundial del 43% al 3,7%.

Esto demuestra que hay más gente haciendo el bien que el mal. Que hay quienes dedican toda su vida a buscar soluciones a los problemas. Y son ellos quienes han conseguido que esta sea la mejor época para vivir. Son ellos, por tanto, quienes nos inspiran y quienes nos invitan a pensar en grande. Podemos salir a la calle sabiendo que, junto a nosotros, hay otras muchas personas que están construyendo nuestra paz y nuestro bienestar -las donaciones a países vulnerables superan los 150 billones de dólares anuales-. Son compañeros y compañeras en el camino. Son parte de las alas que nos permiten soñar, volar, querer conocer, querer mejorar. Pero no solo somos alas, también somos red. Si nos caemos, siempre hay alguien que nos ayuda a recomponernos

Tenemos la suerte de comenzar el año 2020 con las alas y la red más anchas de la historia. La aprovecharemos. Seguiremos soñando, seguiremos viajando, seguiremos creciendo, seguiremos mejorando.